miércoles, 30 de octubre de 2013

"Un día echarás de más lo que alguna vez echaste de menos"

Que echemos de menos a ciertas personas no significa que las necesitemos en nuestra vida. Si las echamos de menos es porque un día formaron parte de nuestra vida, escribieron parte de nuestra historia y nos dieron lo mejor y lo peor de ellos mismos, pero salieron de nuestras vidas. Y si salieron fue por algo. 
Soy de las que piensa que nada pasa porque sí, que todo esta escrito ya. Que en nuestro camino nos acompañan las personas que confían en nosotros, que nos apoyan pase lo que pase, que están ahí para levantarte cuando caigas o empujarte cuando sea necesario. Son personas incondicionales que alegran cada día de nuestras vidas, aunque sea de manera indirecta.
A los que se quedaron en el camino y los que me fueron dejando, ya no hay nada que demostrarles. Tardé en darme cuenta que a la única a la que te debo explicaciones es a mi misma, que si a alguien le tengo que reprochar errores es a mi. Que lo pasado, pasado está, y que por mucho que duelan los recuerdos el camino sigue con personas nuevas.

Empezar de cero nunca es fácil, encontrar nuevas motivaciones lleva su tarea y aprender de los errores para no volver a cometerlos, lleva toda una vida. Me alegro de ser una nueva yo, de saber cual es mi camino ahora, de dejar de mirar hacia atrás y pensar que cosas cambiaría, pues de poco me sirve ya. 
Cada día pongo todos mis esfuerzos en quitar de mi camino las pequeñas piedras que de vez en cuando se cruzan para obstaculizar mi paso. Cada día me pongo una meta nueva y lucho por ella.

No pienso rendirme. No pienso abandonar ni echar a correr. Mi sitio es este y mis objetivos son míos y de nadie más, así que poco le importa a otros las decisiones que tome. Al fin y al cabo es mi vida y voy a vivirla como a mi me apetezca. Cuesta llegar a estas conclusiones cuando todo el viento viene en contra, pero un día te paras en mitad del camino y piensas, "¿pero qué estoy haciendo?". Es entonces cuando tiras para adelante sin mirar todo lo que has dejado a tu paso.

Del pasado solo me llevo experiencias que me hagan aprender, recuerdos que me hagan llorar de alegría y emoción, los buenos momentos y las personas que quiero. Nada más. Los errores, las lágrimas, las discusiones y los malos momentos pueden quedarse dónde están. 




Así que sal ahí y persigue lo que quieres, porque así, y solo así, seras quien quieres ser. Márcate tus metas y lucha por ellas. Ten algo por que lo que valga la pena levantarse cada mañana. Y cuida a la personas que siguen contigo, son ellas las que probablemente te den mil motivos para seguir hacia delante. 


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